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jueves, 8 de noviembre de 2012

LAS MALLAS ABSORBENTES DE RADIACIÓN UV REDUCEN LAS PLAGAS DE PULGÓN

agenciasinc.es
 
Investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid, en colaboración con el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, concluyen que la disminución de luz ultravioleta en el entorno reduce la propagación y la densidad poblacional del pulgón, disminuyendo así el uso excesivo de plaguicidas.


Colonia de Macrosiphum euphorbiae sobre lechuga. Imagen: Alberto Fereres
 
El uso de mallas absorbentes de luz ultravioleta (UV) consigue reducir la incidencia del pulgón de la patata (M. euphorbiae) sobre el cultivo de lechuga. Esto es lo que ha concluido un estudio llevado a cabo por el grupo de investigación de Manejo Integrado de Plagas de la ETSI Agrónomos de la Universidad Politécnica de Madrid UPM en colaboración con el grupo de Insectos Vectores de Patógenos de Plantas del Instituto de Ciencias Agrarias del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).
"Estas mallas deben ser consideradas como herramientas importantes en el control integrado de pulgones en cultivos cubiertos, reduciendo así el exceso de aplicaciones plaguicidas, lo que repercute positivamente en el coste de producción así como en el medio ambiente y la salud humana", apuntan los expertos.
El Manejo Integrado de Plagas (MIP) implica el uso de múltiples tácticas para optimizar el control de toda clase de plagas. Entre las tácticas de control que deben ser desarrolladas en el MIP se incluyen métodos físicos que evitan residuos en materias primas y reducen al mínimo los daños al medio ambiente. En este contexto, las cubiertas que absorben luz UV han demostrado servir para reducir el impacto de varias plagas de insectos como los pulgones, moscas blancas, polillas y trips. De hecho, se sabe que la radiación UV es importante en las señales visuales de la mayoría de los insectos, ya que modifican su comportamiento de vuelo y aterrizaje.
 
Una especie perjudicial en la agricultura
 
Los pulgones se encuentran entre los insectos más dañinos de cultivos tanto al aire libre como bajo techo, pudiendo causar pérdidas cuantiosas. En particular, Macrosiphum euphorbiae es una de las especies de áfidos más dañinas del mundo capaz de transmitir decenas de virus vegetales y colonizar numerosas especies hortícolas. Por ello, se eligió esta especie para evaluar el efecto de las mallas absorbentes de luz UV sobre su desarrollo y dispersión. En este caso, los investigadores decidieron analizar si la malla absorbente de luz UV (Bionet®) era capaz de reducir la incidencia del pulgón de la patata (M. euphorbiae) sobre el cultivo de lechuga.
Para este estudio se realizaron durante tres temporadas ensayos en los que invernaderos de lechuga protegidos unos con cubierta convencional y otros con malla Bionet® fueron infestados artificialmente con dicho pulgón. Su población fue estimada con muestreos semanales en todas las plantas. Dicha población creció exponencialmente en los dos entornos, pero fue significativamente más baja cuando se encontraba bajo la malla absorbente de luz UV.
De igual manera, en condiciones de laboratorio, los parámetros de la tabla de vida fueron significativamente reducidos bajo la malla Bionet®. Además, los análisis estadísticos mostraron que la distribución espacial del pulgón disminuida eficazmente en ambiente pobre de luz UV.
Además de este trabajo, la unidad de protección de cultivos de la ETSI Agrónomos de la UPM y el grupo de Insectos Vectores de Patógenos de Plantas (ICA-CSIC) mantienen una línea de colaboración, gracias a proyectos nacionales, para el estudio de nuevos aspectos como el efecto de cubiertas absorbentes de radiación UV sobre enemigos naturales de las plagas y sobre virus de plantas.
 
Referencia bibliográfica:
 
Legarrea, S; Diaz, BM; Plaza, M; Barrios, L; Morales, I; Vinuela, E; Fereres, A. Diminished UV radiation reduces the spread and population density of Macrosiphum euphorbiae (Thomas) [Hemiptera: Aphididae] in lettuce crops. HORTICULTURAL SCIENCE, 39 (2):74-80; 2012.

jueves, 13 de septiembre de 2012

LOS ECOSISTEMAS MANIPULADOS POR EL HOMBRE TIENEN UN MAYOR RIESGO DE PLAGAS

agenciasinc.es
 
Las enfermedades de las plantas causan cada año unas pérdidas medias del 15% en la producción agrícola mundial. Investigadores del CBGP-UPM participan en un estudio, publicado en PLoS Pathogens, que muestra que las plantas que crecen en ecosistemas agrarios son más propensas al ataque de los virus.

La planta y la flor del chiltepin. Imagen: UPM.

El impacto de algunas epidemias, como la del mildiu de la patata en Europa a mediados del siglo XIX o la de la grafiosis del olmo en el último tercio del siglo XX, han tenido efectos sanitarios, ecológicos, socioeconómicos y políticos mucho mayores, comparables a las de las enfermedades humanas y de animales más devastadoras.
Una de las cuestiones más estudiadas por los expertos es la razón por la que los ataques de las plagas y enfermedades son en general más graves en los ecosistemas agrícolas en comparación con los silvestres.
Un equipo de investigadores del Centro de Biotecnología y Genómica de Plantas de la Universidad Politécnica de Madrid (CBGP-UPM / INIA) y del Instituto de Ecología de la Universidad Nacional Autónoma de México, liderado por Fernando García-Arenal, se ha propuesto averiguar las razones que explican este fenómeno, buscando evidencias epidemiológicas para algunas de las hipótesis que se manejan en la comunidad científica.
Entre las teorías que se manejan en el estudio, publicado recientemente en PLoS Pathogens, destacan las que hacen referencia a la reducción de la diversidad de especies del hábitat y de la diversidad genética de la planta huésped en los agroecosistemas, junto al aumento de su densidad.
 
El caso del pimiento silvestre
 
El primer paso para analizar todas estas teorías fue seleccionar el vegetal con el que se iba a realizar este trabajo, un factor muy importante por la dificultad para obtener datos de una misma especie huésped en ecosistemas silvestres y agrícolas.
Para superar este obstáculo, los investigadores aprovecharon que la domesticación de diversas especies de plantas silvestres de uso humano se está produciendo en Mesoamérica en la actualidad. Como huésped focal del trabajo escogieron el pimiento silvestre o chiltepín (Capsicumannuumvar glabriusculum), antecesor silvestre del pimiento cultivado.
El chiltepín crece en hábitats agrícolas y silvestres, y sus plantas muestran síntomas de enfermedades virales en todos los hábitats, por lo que es idóneo para analizar la relación entre los cambios ecológicos causados por la actividad humana y la emergencia de enfermedades.
Durante tres años, los expertos estudiaron poblaciones de chiltepín de distintas regiones de México en hábitats con desigual nivel de intervención humana y estimaron la incidencia de infección por virus, la incidencia de plantas con síntomas, la diversidad de especies del hábitat, así como la diversidad genética de la población de chiltepín y su densidad.
“El análisis de los datos demostró que cuanto mayor es el nivel de intervención humana, mayor es la incidencia de infección viral y de plantas sintomáticas, es decir, mayor es el riesgo de enfermedad”, explica García-Arenal.
Además, la intervención humana está asociada a una menor diversidad de especies del hábitat, una menor diversidad genética y un aumento de la densidad de plantas de la misma especie, todos ellos factores que incrementan el riesgo de enfermedades en la población vegetal.
El trabajo, financiado por la Fundación BBVA, el Plan Nacional de I+D+i, España, y el Instituto de Ecología, UNAM (México), también tiene un interés particular en el contexto del problema que representa la disminución actual de la diversidad de los ecosistemas de todo el mundo debida, entre otros factores, a actividades humanas.
“La disminución de la biodiversidad se asocia en general con la extinción de especies, con el agotamiento de los recursos naturales y con un empobrecimiento de los servicios que prestan los ecosistemas.
“Otro efecto principal de la pérdida de biodiversidad es que favorece la emergencia de las enfermedades de las plantas, un aspecto del que es menos consciente la sociedad y que también es cada vez más evidente en el caso de enfermedades de humanos o de animales. Por tanto, los resultados no son sólo relevantes para entender las interacciones planta-virus, sino que pueden tener una aplicación general para comprender la emergencia de las enfermedades infecciosas”, asegura el investigador del CBGP-UPM_INIA.
 
Referencia bibliográfica:
 
Israel Pagán, Pablo González-Jara, Alejandra Moreno-Letelier, Manuel Rodelo-Urrego, Aurora Fraile, Daniel Piñero, Fernando García-Arenal. "Effect of Biodiversity Changes in Disease Risk: Exploring Disease Emergence in a Plant-Virus System". PLoS Pathogens julio de 2012

jueves, 16 de agosto de 2012

IDENTIFICAN 22 VARIEDADES DE MANZANO AUTÓCTONO DE NAVARRA RESISTENTES A ENFERMEDADES

agenciasinc.es

Existen 22 variedades muy resistentes al fuego bacteriano y moteado del manzano, dos de las enfermedades que mayores daños y perjuicio económico producen en los cultivos. Este es uno de los resultados de la investigación llevada a cabo durante ocho años por el Instituto de Tecnología Agroalimentaria de la Universidad de Gerona.


Manzanas afectadas por moteado

De aproximadamente un centenar de variedades de manzano autóctono de Navarra analizadas, 22 se han mostrado especialmente resistentes al fuego bacteriano y al moteado del manzano, según un estudio del Instituto de Tecnología Agroalimentaria de la Universidad de Gerona.
Los resultados del trabajo, dirigido por Jesús Murillo, catedrático de Producción Vegetal y responsable del grupo de investigación Protección de cultivos de la Universidad Pública de Navarra, han sido publicados recientemente en la revista científica Euphytica.
La investigación se inició con 103 variedades de manzano autóctono de Navarra, que forman parte de una colección de 253 variedades mantenida por el Instituto Técnico de Gestión Agrícola de Navarra (ITGA) en las localidades de Sartaguda y Santesteban e incluidas en el banco de germoplasma de manzano de la UPNA. En una primera fase se investigó la incidencia del fuego bacteriano y, posteriormente, se ha trabajado en conocer la resistencia de las distintas variedades al moteado del manzano.
En producción de sidra, podría implementarse una producción de tipo orgánica, donde no se utilicen fungicidas
El fuego bacteriano, causado por la bacteria Erwinia amylovora, es una enfermedad que causa pérdidas importantes cuando ataca a los cultivos de manzanos o perales, ya que en muchas ocasiones la única solución es la poda drástica de los árboles o su eliminación. En cuanto al moteado, está causado por el hongo Venturia inaequalis; es una de las enfermedades más importantes del manzano y afecta a hojas y frutos.
Según explica el investigador Alejandro Martínez-Bilbao, “hemos encontrado 22 variedades especialmente interesantes por su resistencia a las dos enfermedades. Las 22 son poco susceptibles al fuego bacteriano y presentan diferente resistencia ante el hongo causante del moteado; y de esas 22 variedades, cinco han destacado por sus cualidades agronómicas”. En concreto, estas cinco variedades de manzano para sidra son las denominadas 'Erremedio', 'Merealiña', 'Xarpaxar', 'Peaugon-Monsur' (origen Echauri) y '3.1.50' (origen Puente La Reina).

Evitar el uso de fungicidas

El estudio completo ha tenido una duración de ocho años, dos de experimentación y seis de observación de campo en la plantación experimental del ITG de Santesteban. El principal objetivo fue conocer la resistencia de los manzanos para sidra a las citadas enfermedades, especialmente al moteado. “Hay que tener en cuenta que el tratamiento habitual es el uso de fungicidas —indica el investigador—, pero en cultivos de variedades comerciales es preciso realizar varios tratamientos para que el árbol no se vea afectado y la fruta sea comercializable; además, se produce un descenso de la producción y, estéticamente, el fruto también resulta más feo”.
A raíz de los resultados, el campo de aplicaciones queda abierto: por ejemplo, en producción de sidra, podría implementarse una producción de tipo orgánica, donde no se utilicen fungicidas, o una producción de tipo integrada en la que, al contar con variedades más resistentes, el uso de fungicidas y productos fitosanitarios en general sea menor.
Otra de las vías apunta a la mejora genética de las variedades, a partir de aquellas que se han mostrado más resistentes a la enfermedad. “Esto sería a más largo plazo —señala Alejandro Martínez— porque es preciso realizar más estudios y ver de qué manera se podrían implementar estas variedades para realizar un programa de mejora genética mediante cruce o clonación de esos genes”.
En este sentido, aclara que “hay genes que, desde hace unos 50 años, están siendo introducidos para hacer resistentes a los manzanos, pero el patógeno varía y supera la resistencia. Una de las ventajas que nosotros hemos determinado es que las resistencias que presentan estas variedades ahora identificadas son distintas de aquellas que han sido superadas por el patógeno”
De las 103 variedades analizadas inicialmente frente a fuego bacteriano, 48 resultaron poco susceptibles a la enfermedad, lo que significa que resisten mejor y pueden evitar la tala del árbol. Posteriormente se analizaron in vitro 92 variedades de manzano, entre las que se incluyeron las 48 anteriores. Y de éstas, 22 resultaron no sólo más resistentes al fuego bacteriano sino también al moteado del manzano.

domingo, 6 de mayo de 2012

CASTAÑOS: DEL IMPERIO ROMANO A LA MODIFICACIÓN GENÉTICA

agenciasinc.es

Tras siglos de supervivencia, el castaño se enfrenta ahora a dos terribles amenazas: las plagas y el abandono por parte del ser humano, el mismo que hace siglos los trajo a la Península Ibérica y los utilizó para alimentarse de su fruto y utilizar su madera.


Bosque de castaños en El Tiemblo (Ávila). Imagen: Enrique Sacristán

Con la llegada de noviembre, se iluminan las brasas de los vendedores de castañas asadas, cuya clásica imagen permanece asociada a los inviernos de Madrid y otras ciudades españolas desde hace más de un siglo.
Pese a que los vendedores son habitualmente quejumbrosos con respecto al futuro de su actividad, los datos del consistorio con respecto a la concesión de licencias para venta de castañas y tubérculos asados dicen todo lo contrario. Según publica el Boletín Oficial del Ayuntamiento de Madrid, 64 de los 72 vendedores autorizados, casi el 90%, han prorrogado su licencia para vender castañas en el año 2012, en el que Madrid contará además con cuatro nuevos puestos de venta.
En este extremo de la cadena, podría parecer que el de las castañas es un mercado boyante y con futuro. Sin embargo, las cosas son diferentes en los bosques donde nacen estos frutos.  
Este año, a cientos de kilómetros de Madrid, en el noroeste español, kilos de castañas quedaron sin recoger, envueltas en sus erizos. “En Galicia y en general en el noroeste, lamentablemente hay muchos soutos [voz gallega para las zonas pobladas de castaños] que se están abandonando por la despoblación rural”, dice Ignacio Díaz-Maroto, profesor de Ingeniería Agroforestal en la Universidad de Santiago de Compostela.
“Los soutos son ecosistemas antrópicos, totalmente modificados por el ser humano”, cuenta Díaz-Maroto. Hoy en día, el abandono del medio rural está llevando a que en muchos soutos ni siquiera se recoja la castaña. Existen zonas, en El Bierzo o en la frontera entre Lugo y Asturias, donde todavía hay una tradición, pero el ingeniero apunta que “la mayoría de la población que los mantiene es de edad bastante elevada. Entonces, la duda es qué va a suceder cuando esa gente ya no recoja la castaña”.

La tinta y el chancro

Además de esta amenaza, para Díaz-Maroto, la principal, los castaños tienen desde hace décadas un grave problema con las plagas. Desde el punto de vista fitosanitario, ha habido avances importantes en la enfermedad más devastadora para esta especie, la llamada 'enfermedad de la tinta del castaño' provocada por el hongo Phytophthora cinnamomi. Esta solía afectar primero a las raíces, ennegreciéndolas y pudriéndolas hasta alcanzar un tono negro-azulado; a continuación, la base del tronco se pudría y la corteza se agrietaba hasta comenzar a exudar una resina negra.
A lo largo del siglo pasado, la estrategia más eficaz para proteger al castaño consistió en el cruce de ejemplares europeos con asiáticos –más resistentes a esta enfermedad–. Sin embargo, completar todo este proceso requiere entre 20 y 25 años. “Desde el punto de vista científico, hoy en día se han conseguido clones resistentes a la tinta”, dice Díaz-Maroto, apuntando que desde 2005, todas las nuevas repoblaciones de castaño en Galicia se realizan con clones.
Antonio Ballester y Ana Vieitez, investigadores del CSIC que trabajan desarrollando variantes transgénicas de los castaños, apuntaban en un artículo de 2009 que estas variedades mantienen “prácticamente al 100% su carácter de castaño europeo (Castanea sativa), la única diferencia es que son resistentes” a la enfermedad de la tinta.
“Ahora el problema principal es el chancro, el cáncer del castaño”, dice Díaz-Maroto. El chancro, producido por el hongo Cryphonectria parasitica va poco a poco afectando al árbol, no es tan destructivo como la tinta pero aún no se ha encontrado un remedio lo suficientemente potente para acabar con él. “Aún así, yo creo que se va a lograr”, dice Díaz-Maroto.
De acuerdo con los investigadores del CSIC, “ahora que los sistemas de transformación genética están disponibles, el tiempo requerido para introducir un número pequeño de genes en las líneas embriogénicas de castaño y aclimatar las plantas transgénicas disponibles para llevar a cabo los ensayos de resistencia a chancro podría estimarse entre dos y cuatro años”.
El castaño es un árbol de crecimiento lento que puede tardar entre ocho y 25 años en empezar a dar frutos. Quizá dentro de un tiempo, casi todas las castañas asadas que se vendan en la calle tengan un origen transgénico. Otro de esos casos donde la vanguardia rescata a la tradición.
Los castaños tampoco son inmunes a la sequía o al calentamiento. Este año, la falta de precipitaciones en el noroeste de España ha afectado a la producción de castañas, cuya cosecha se ha reducido en torno a un 40%, una cifra que concuerda con la anunciada recientemente por las cooperativas castañeras del Valle del Jerte (Cáceres) y la Asociación de Jóvenes Agricultores de Málaga.
“Además, la castaña que se está produciendo es pequeña y de muy baja calidad”, dice el profesor de la USC, “porque el castaño se ha quedado sin reservas hídricas y la forma que tiene de defenderse es tirar la castaña, incluso antes de que esté realmente formada”. En declaraciones a Europa Press, José Carlos Ruiz, técnico de Asaja Málaga, hizo una distinción entre dos tipos de variedades de castañas: la castaña temprana o portuguesa, cuya producción fue “excelente, tanto en calidad, calibre como en kilogramos recogidos” y la castaña pilonga, principal variedad de la zona y cuya recogida fue “una de las más duras de los últimos años” debido a la falta de precipitaciones y aumento de las temperaturas.
La pregunta pasa a ser qué futuro espera entonces a una especie que, pese a ser considerada autóctona, no aparece espontáneamente si no es cultivada por el ser humano. En el departamento de Ingeniería Forestal de la USC han realizado trabajos sobre la calidad de la madera en estas variedades clónicas, estudiando “la posibilidad de que se utilicen para producir madera de calidad  en lugar de castañas. En la madera creo yo que está el futuro del castaño”, dice Díaz-Maroto.

Toneles cargados de taninos

Se teme que, debido a la falta de población alrededor de los soutos, la tarea de mantenerlos para producir castañas resulte cada vez más y más laboriosa. “Si se sustituyen para producir madera, el esfuerzo para mantenerlas va a ser mucho menor y el rendimiento mucho mayor”, dice Díaz-Maroto. Por el parecido que su madera guarda con la del roble, los ingenieros están estudiando su uso en la fabricación de toneles. Conocido como 'el hermano pobre del roble', la madera de castaño “tiene una carga de taninos, los compuestos que ayudan a que el vino tenga ese sabor tan particular de crianza”, señala el ingeniero.
Desde que los romanos los importaran a la Península Ibérica para alimentar a sus tropas con pan de harina de castaña, a estos árboles siempre se les ha encontrado utilidad. Han servido para construir cunas y ataúdes, para alimentar a humanos o a animales. Desde hace siglos, sanos o enfermos, naturales o transgénicos, a finales de verano, los bosques de castaños anegan el suelo de hojas anaranjadas, y sobre ellas, puntiagudos erizos rubios y dentro de ellos la cáscara, brillante, color chocolate.

martes, 1 de mayo de 2012

DESARROLLAN ESTRATEGIAS DE CONTROL DE INFECCIONES MICROBIANAS EN CULTIVOS

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Un grupo de investigación malagueño, dirigido por Antonio de Vicente Moreno, ha estudiado las enfermedades bacterianas y fúngicas sobre cultivos vegetales importantes en la zona de Andalucía, como los hortícolas (melón) o los tropicales (mango, aguacate). Al estudiar la respuesta de defensa de la planta frente a la infección microbiana, el equipo desarrolla estrategias de control de las mismas.


Imagen de Pseudomonas. Foto: EEZ-CSIC.

Antonio de Vicente Moreno, investigador del Instituto de Hortofruticultura Subtropical y Mediterránea, centro mixto de la Universidad de Málaga y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha expuesto en la Estación Experimental del Zaidín los avances que ha logrado su grupo de investigación en la mejora de la producción de cultivos tropicales en Andalucía.
Este grupo de investigación colabora con la cooperativa Trops, una de las principales comercializadoras de subtropicales de España, esta cooperativa representa actualmente a 1.800 agricultores de Málaga y Granada, factura 25 millones de euros anuales, comercializa en 22 países el 30% de la producción española de aguacate y el 60% de mango.
De Vicente ha realizado un repaso a diferentes “herramientas” de las que dispone una bacteria fitopatógena, Pseudomonas syringae pv. syringae, que le permiten provocar la necrosis apical del mango, o la mancha bacteriana del tomate.
Esta bacteria vive sobre los cultivos de mango todo el año, pero en las regiones donde no es autóctono este tipo de cultivo, en la época de lluvias y bajadas de temperaturas esta bacteria ataca al mango estropeando las cosechas. Este es el caso de las zonas de cultivo de mango en Andalucía, Israel y Australia. En estas regiones hay bajadas de temperatura y abundantes lluvias propiciando que la bacteria infecte los cultivos de mango provocando grandes pérdidas económicas en el sector de los cultivos tropicales.
Ante este problema el grupo de investigación del científico se embarcó en el estudio de la respuesta de plantas de interés agrícola a las infecciones microbianas a nivel microscópico, bioquímico y molecular. Así han podido diseñar estrategias y condiciones de cultivo que favorezcan la producción y reducir el empleo de tratamientos fitosanitarios químicos.
Mediante la detección y caracterización genética y molecular de toxinas producidas por diferentes cepas de P. syringae, cuya diana son enzimas implicados en la biosíntesis de aminoácidos en la planta; han logrado una aplicación de estas toxinas como herbicidas biológicos y en control biológico.
De Vicente ha planteado las estrategias de la bacteria tanto cuando actúa como patógeno infectando los tejidos de la planta, como cuando actúa como epifito, sencillamente viviendo sobre la planta y adaptándose a un ambiente hostil (tolerancia a radiaciones UV, resistencia a cobre,...).
En la interacción patogénica son fundamentales los factores de virulencia (nucleación de hielo, sideróforos, efectores, toxinas,...), prestando especial atención a la producción y relevancia de la mangotoxina como factor de virulencia. Este investigador también ha hecho algunas consideraciones sobre el control y la epidemiología de la necrosis apical del mango.

Medidas de control

Entre las medidas de control se encuentran los sistemas de tratamiento químico de las plantas como son el caldo bordelés que contiene cobre y se utilizaba para tratar las viñas en Burdeos y el gel de sílice que protege a la planta. Estos dos tratamientos se están aplicando actualmente en los cultivos de mango logrando excelentes resultados frente a Pseudomonas syringae.
Las líneas de investigación en las que participa el grupo de investigación de Antonio se centran fundamentalmente en el estudio de enfermedades bacterianas y fúngicas sobre cultivos vegetales importantes en nuestra zona, como los hortícolas (melón) o los tropicales (mango, aguacate), así como en el estudio de la respuesta de defensa de la planta frente a la infección microbiana; y el desarrollo de estrategias de control de las mismas.

martes, 24 de abril de 2012

FEROMONAS PARA CONTROLAR LAS PLAGAS DE LANGOSTA

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Las feromonas podrían ayudar a  frenar las plagas de langostas del campo español,  provocando comportamientos específicos en individuos de su misma especie. Sobre esto investiga un proyecto en el que participa el Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria (CITA), y que ya ha realizado inventarios de diversidad de especies y mapas de riesgos de plaga para la langosta mediterránea.


Plaga de langostas. Imagen:CITA

Científicos del Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria (CITA) estudian la diversidad de las especies de langostas que están produciendo daños en las comunidades autónomas afectadas y analizan las zonas de riesgo de plaga. Además, están valorando el control integrado con feromonas de la plaga de langosta mediterránea Dociostaurus maroccanus.
El trabajo se está ejecutando desde dos vertientes. La primera, biológica-ecológica, estudia las características genéticas, específicas y ecológicas diversidad de ortópteros, su interacción con el medio, las posibles causas de su expansión y la elaboración de  modelos predictivos de presencia y distribución potencial de las especies más abundantes y nocivas.
Los mapas resultantes de estos modelos identificarán áreas con alto riesgo de ser afectadas por estas plagas, lo que permitirá tomar medidas para su prevención y tratamiento.
La vertiente química pretende caracterizar la estructura y la síntesis de las feromonas de D. maroccanus y reconocer su función en el ámbito de la comunicación química de ese insecto para el control integrado de esta especie.

Catálogos de langostas

La investigación desarrollada hasta el momento ha permitido elaborar inventarios de especies de ortópteros (riqueza específica y abundancia) en las CCAA afectadas por estas plagas (Andalucía, Aragón, Castilla La Mancha, Castilla y León, Extremadura, Madrid y Murcia) y se han establecido mapas de riesgo para la langosta mediterránea (D. maroccanus).
También se han observado diferencias cualitativas entre volátiles de machos y hembras que podrían estar indicando la presencia de moléculas desencadenantes de estímulos en individuos del sexo opuesto. En la primavera-verano de 2012 se llevarán a cabo pruebas de campo, que permitan conocer el comportamiento que desencadenan estas moléculas entre los individuos de D. maroccanus.

Alternativas menos agresivas con el medio ambiente

Los procesos como el cambio climático, la desertización o la simplificación de los ecosistemas por actividades agrarias, alteran la distribución y composición de la biodiversidad y permiten la proliferación de especies oportunistas y generalistas (plagas).
La posibilidad de abordar el control integrado con feromonas, de plagas como la langosta mediterránea, supone un paso adelante en la consecución de los objetivos que las administraciones han establecido, en materia agrícola, para  disminuir el uso de insecticidas no selectivos y aumentar las estrategias de protección integrada (Directiva 91/414/CEE).
El Manejo Integrado de Plagas y el Control Biológico son estrategias preferentes, por estar consideradas como alternativas menos agresivas con el medio ambiente.
El estudio se realiza en colaboración con el Instituto de Química Avanzada de Cataluña (Departamento de Química Biológica y Modelización Molecular-CSIC), el Ministerio de Medio Ambiente Rural y Marino (MARM) y el Centro de Protección Vegetal (Departamento de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente - Gobierno de Aragón).