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viernes, 16 de mayo de 2014

UN HONGO ‘FULMINA’ EL 75% DEL PICUDO ROJO

ecoticias.com

Un hongo ha acabado con el 75 por ciento de la plaga de picudo rojo en el Palmeral de Elche (Alicante), según ha dado a conocer el Ayuntamiento al hacer balance de la lucha "química" y "biológica" que se ha llevado a cabo de la mano de la empresa Glen Biotech.



Manuel Rodríguez, concejal de Vía Pública, ha presentado los resultados de los ensayos con un hongo, el Beauveria Bassiana, en la batalla contra el insecto que afecta a las palmeras y que pone en riesgo el Palmeral de Elche, Patrimonio de la Humanidad.
Rodríguez ha explicado que esta investigación, realizada por Glen Biotech junto a la Generalitat, la Universidad de Alicante, Tragsa y el Ayuntamiento, "demuestra que desde el principio hemos apostado por dos vías en la lucha contra el picudo rojo, como son la vía biológica y la química, y de hecho, somos uno de los pocos Ayuntamientos que ha apostado decididamente por la lucha biológica contra el picudo rojo, para lograr una lucha integrada".
Así, según ha cuantificado, "las investigaciones han mostrado que un 75 por ciento del picudo que existe en el palmeral se ha visto afectado y ha muerto por este hongo", y ha reseñado que "el hongo se está expandiendo por todo el palmeral, tanto dentro del radio histórico como fuera, lo que supone un gran avance en la lucha biológica".

182 TRAMPAS

La representante de Glen Biotech, Berenice Güerri, ha remarcado que la victoria ha consistido en lograr que sea el propio insecto quien "haga de vehículo de la solución" al transportar el hongo a palmeras que "no han sido tratadas previamente, y con ello a otros picudos". Ese sistema ha sido posible al colocar el "hongo en 182 trampas".
Güerri ha señalado que se ha conseguido de "una forma muy sencilla" propagar el hongo y "crear soluciones" sobre las que se trabaja para "darlas a conocer" y con la adecuada formación que "todos salgamos ganando".
En este sentido, el concejal de Vía Pública ha asegurado que se hará un curso en las próximas semanas dirigido a todo el personal municipal de mantenimiento, de vía pública, Policia Autonòmica, Policía Local y Seprona para formarlos y que puedan "reconocer las palmeras que puedan tener algún tipo de afección por picudo, detectarlas a tiempo para poder salvarlas".

miércoles, 4 de diciembre de 2013

UN HONGO COLOCADO EN OLIVARES A MODO DE APÓSITO LOS PROTEGE FRENTE A LAS PLAGAS

agenciasinc.es
 
Investigadores del Grupo de Investigación Entomología Agrícola de la Universidad de Córdoba han desarrollado un método que permite la utilización de hongos a modo de ‘apósitos’ para proteger al olivar de las heridas de poda, granizo o cualquier otro origen frente al ataque de la polilla Euzophera pinguis.

Herida de olivo. / Fundación Descubre.

La Universidad de Córdoba (UCO) ha desarrollado un método que permite la utilización de hongos a modo de ‘apósitos’ para proteger al olivar frente al ataque de la polilla Euzophera pinguis.
Este insecto, según los expertos de la Asociación Técnica de Producción Integrada de Olivar, está muy extendido en la zona del Mediterráneo y además de causar la muerte a olivos jóvenes es responsable de la disminución de la producción en plantaciones adultas.
En concreto, el equipo investigador del Departamento de Ciencias y Recursos Agrícolas y Forestales de la UCO se ha centrado en el uso del hongo Beauveria bassiana como un método capaz de proteger de forma sostenible y biológica al olivo frente al daño provocado por estas mariposas.
El grupo de expertos ha demostrado la eficacia de una cepa del hongo Beauveria bassiana –obtenida a partir de aquellas larvas de esta mariposa que padecen la enfermedad de manera natural– en el tratamiento de las heridas atacadas por la Euzophera pinguis, recuperando entre el 60 y el 90% de olivos tras 60 días de tratamiento.
“Los resultados indican que emplear este tipo de hongo en aquellos árboles afectados permite una eficacia muy similar y menor impacto ambiental que el Clorpirifos, único insecticida químico autorizado hoy día para el control de este insecto”, explica el investigador de la Universidad de Córdoba Enrique Quesada-Moraga.
Los experimentos se desarrollaron entre los años 2008 y 2011 en la provincia de Jaén (Mancha Real) y siempre en primavera y otoño, estaciones donde la polilla Euzophera pinguis está más presente en las plantaciones.
“Organizamos tres grupos de 20 árboles de olivo y en cada uno de ellos provocamos una herida artificial entre 30x33 milímetros (mm) y 17 mm de profundidad para propiciar el ataque del insecto”, explica Quesada-Moraga. Y añade: “En cada bloque aplicamos un tratamiento diferente: el primero fue tratado con el insecticida Clorpirifos, el segundo con el hongo Beauveria bassiana y el tercero no recibió tratamiento alguno.
Finalmente, y tras comparar muestras en el laboratorio, comprobamos que la utilización del hongo tiene una eficacia similar al insecticida y además es más respetuoso con el medio ambiente y la fauna auxiliar del olivo”.
 
Aplicación frente a otras plagas
 
La eficacia de este tipo de hongo en el tratamiento de plagas de insectos supone, según los investigadores, el primer estudio donde se aboga por el uso de un microorganismo entomopatógeno (aquellos capaces de infectar a insectos o arácnidos) en madera de árboles.
“Aplicar el hongo Beauveria bassiana a las heridas de poda o granizo constituye una herramienta eficaz tanto para el control biológico de las plagas de estas mariposas en el olivar como un instrumento muy útil dentro de las estrategias de control integrado de éstas”, sostiene Quesada-Moraga.
De hecho, el presente trabajo ha permitido al equipo de expertos abrir nuevas líneas de investigación con el objetivo de desarrollar estrategias semejantes en otras plagas del olivar como la mosca del olivo o los barrenillos.
“Además de seguir profundizando en este tipo de tratamiento biológico y desarrollar un plan común de actuación contra ellas, estamos estudiando la eficacia de este hongo contra otras plagas presentes en los cultivos de olivo que suponen un alto coste para el sector agrícola y que permitiría reducir al mínimo los productos químicos empleados para su control”, apostilla.
Estos resultados son fruto del proyecto Prospectar microorganismos entomopatógenos en poblaciones naturales de E. pinguis en la provincia de Jaén y evaluar su potencial para el control del fitófago, desarrollado por el Grupo de Investigación Entomología Agrícola del Departamento de Ciencias y Recursos Agrícolas y Forestales de la Universidad de Córdoba en colaboración con la empresa jiennense Nutesca S.L.

martes, 15 de octubre de 2013

INSECTICIDA DERIVADO DEL VENENO DE UNA ARAÑA

noticiasdelaciencia.com
 
La creciente resistencia de insectos herbívoros a los insecticidas destinados a erradicarles de los campos de cultivo en los que causan estragos obliga a adoptar soluciones más contundentes, y una de ellas es buscar ayuda en el laboratorio químico natural del metabolismo de las arañas, depredadoras de esos insectos. Una investigación reciente indica que una proteína del veneno de una araña puede servir como bioinsecticida para aniquilar a ciertos insectos que son una plaga preocupante en muchos campos de algodón.


Una proteína del veneno de la araña Selenotypus plumipes podría servir como bioinsecticida para aniquilar a ciertos insectos que son una plaga preocupante en muchos campos de algodón. (Foto: Margaret C. Hardy. CC BY 3.0)

 
Los venenos de las arañas suelen ejercer su toxicidad cuando son inyectados dentro de la víctima, pero la nueva proteína descubierta en el veneno de una araña australiana, la Selenotypus plumipes, puede también matar con facilidad a los insectos que ingieran un poco de esta sustancia. En la investigación llevada a cabo por el equipo de Glenn King y Margaret Hardy, del Instituto de Biociencia Molecular en la Universidad de Queensland en Australia, se ha comprobado que la proteína referida, al ser ingerida, es fulminante para el insecto de la especie Helicoverpa armigera, uno de los principales culpables de los estragos sufridos por bastantes campos agrícolas.
La proteína, denominada OAIP-1, resultó muy tóxica para los insectos que la consumieron, con una contundencia similar a la del insecticida sintético imidacloprid.
El Helicoverpa armigera y otros insectos culpables de graves pérdidas en las cosechas reducen éstas en un porcentaje de entre el 10 y el 14 por ciento cada año, y dañan entre el 9 y el 20 por ciento de los alimentos almacenados que derivan de estos cultivos. Además, algunas especies de estos insectos se han vuelto resistentes a los insecticidas disponibles en el mercado.
Algunos péptidos aislados de venenos de arañas o de otros animales venenosos insectívoros, como por ejemplo los escorpiones y los ciempiés, podrían quizá servir como bioinsecticidas.
Otra opción sería emplear los genes que codifican estos péptidos para agregarlos a los vegetales, obteniendo así variedades de cultivos resistentes a los insectos, gracias a que esos vegetales matarían a los insectos que intentasen comerlos, o les harían desistir de seguir intentándolo.
Otra opción, parecida a ésta última sería la de agregar dichos genes a los microbios, presentes en campos agrícolas, que atacan específicamente a esos insectos herbívoros.
En la investigación también han trabajado Norelle L. Daly, Mehdi Mobli y Rodrigo A. V. Morales.

martes, 9 de julio de 2013

COMBATIR CON INSECTOS PLAGAS DE INSECTOS

noticiasdelaciencia.com
 
Recurrir a los enemigos naturales de una especie para librarse de ella es una buena táctica cuando no es viable o recomendable valerse de procedimientos químicos, como por ejemplo insecticidas si la amenaza es una plaga de insectos herbívoros.


A la izquierda, escarabajo Agrilus Planipennis. A la derecha, avispa Tetrastichus planipennisi. (Fotos: USDA)

Un ejemplo reciente del éxito de esta táctica de combatir con insectos plagas de insectos lo tenemos en lo que está sucediendo con el escarabajo de la especie Agrilus Planipennis, un insecto que como responsable de plagas es relativamente nuevo en bastantes de las zonas en las que está causando estragos últimamente. Solo en Estados Unidos, ha matado decenas de millones de fresnos desde que fue detectado por primera vez en 2002 en Michigan y Canadá. Se estima que la población de este insecto tiene el potencial para matar a unos 7.000 millones de árboles de ese tipo en bosques urbanos y rurales de su actual zona de proyección. En términos de daños económicos, eso equivale a decenas de miles de millones de dólares.
Para mantener a raya al escarabajo, poco después de su descubrimiento se comenzó a investigar acerca de sus enemigos naturales, dando como resultado un programa de control biológico clásico por medio de tres avispas parasitoides originarias del norte de China, donde parecen haberse originado las poblaciones del escarabajo ahora aposentadas en Estados Unidos. Después de que la investigación biológica, la crianza en laboratorio, y otros trabajos preliminares se completaran en 2007, las autoridades estatales y federales aprobaron la liberación en el medio ambiente de estas avispas en más de una docena de estados.
Una vez soltadas las avispas y transcurrido un tiempo suficiente como para poder ver resultados, se ha hecho una investigación sobre la propagación de una de las especies, Tetrastichus planipennisi Yang. Los autores del estudio han encontrado que las poblaciones de estas avispas parasitoides se han incrementado y expandido en Michigan, lo que sugiere que estarían cumpliendo una función crítica en la supresión del escarabajo en dicho estado.
Estas pequeñas avispas, que no pican a los humanos, ponen sus huevos encima o dentro de las larvas de escarabajo. El equipo de Jian J. Duan, del Servicio de Investigación Agrícola del Departamento estadounidense de Agricultura (USDA-ARS), tomó muestras de árboles para comprobar la presencia de nidadas de avispas en seis sitios boscosos cerca de Lansing, Michigan. En el otoño de 2012, la proporción de los árboles examinados que resultaron tener una o más nidadas de T. planipennisi se habían incrementado de un 33 por ciento a un 92 por ciento en las parcelas donde las avispas fueron soltadas. En concordancia con esto, el parasitismo ejercido por las avispas contra los escarabajos creció de un 1,2 por ciento en el primer año tras la liberación de los insectos parasitoides, a un 21,2 por ciento en la nueva medición.
Los resultados de este estudio se han dado a conocer a través de la revista académica Journal of Economic Entomology, publicada por la Sociedad Entomológica de América, la mayor organización al servicio de las necesidades profesionales y científicas de entomólogos y profesionales afines en el mundo. Fundada en 1889, esta organización hoy en día cuenta con más de 6.000 miembros afiliados.

jueves, 15 de noviembre de 2012

LOS ÁCAROS SE ALÍAN CON LOS CÍTRICOS

agenciasinc.es
 
Un estudio coordinado por investigadores del Instituto Agroforestal Mediterráneo de la Universidad Politécnica de Valencia, en colaboración con la Universidad de Navarra y la empresa belga Biobest Belgium N.V. ha constatado que los ácaros depredadores del suelo constituyen un perfecto aliado para hacer frente a la plaga de trips en cítricos causada por Pezothrips kellyanus, un diminuto insecto que afecta a la piel de los frutos.



 
Expertos del Instituto Agroforestal Mediterráneo (IAM) han analizado cuatro huertos de cítricos situados en Valencia e identificaron quince especies de ocho familias de ácaros, de los cuales, los más abundantes fueron Parasitus americanus (Parasitidae) y Gaeolaelaps aculeifer (Hypoaspis aculeifer).
A partir de los resultados obtenidos de las pruebas de campo y laboratorio, han concluído que el ácaro que mejor podría actuar contra la plaga de trips en cítricos cuando está en tierra es Gaeolaelaps aculeifer. El trabajo ha sido publicado recientemente en la revista Biological Control.
Según explica Ferran Garcia, investigador del IAM y profesor de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica y del Medio Natural de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV), el trips constituye un grave problema económico para el sector citrícola: “este insecto provoca una cicatriz redonda en la parte alta del fruto. Se trata de una afección meramente estética, pero con unas graves consecuencias.
 Por ejemplo, en el caso de la producción valenciana, la mitad se destina a la exportación y un fruto afectado por esta plaga no puede exportarse, con las pérdidas económicas que ello conlleva”.
 
Cuanto más estiércol, menos trips
 
Para tratar de buscar una solución a este problema, los investigadores de la UPV abrieron una línea de trabajo no explorada hasta el momento: se plantearon estudiar la fauna presente en el suelo de los huertos y su incidencia en la aparición o no de la plaga.
“Se trata del primer estudio en España que ha evaluado el comportamiento de los ácaros de la tierra y cómo su mayor o menor presencia puede afectar a la población de trips y, por tanto, a la aparición o no de daños en la cosecha”, señala Cristina Navarro, investigadora del IAM.
“Del estudio concluimos que existe una relación directa entre la mayor presencia de este ácaro en la tierra y la menor de trips en el cítrico. Ello sugiere que estos ácaros podrían constituir una alternativa a los productos químicos utilizados actualmente”, añade García.
Por otro lado, los investigadores llevaron a cabo diferentes ensayos para determinar si las aplicaciones foliares de insecticidas o la adición de materia orgánica al suelo afecta la abundancia de ácaros depredadores del suelo. “Aquellos terrenos a los que se le añade compostaje de estiércol tienen más ácaros depredadores; mientras que el tratamiento con clorpirifos no afecta a la abundancia de los mismos”, concluye Navarro.

martes, 24 de abril de 2012

FEROMONAS PARA CONTROLAR LAS PLAGAS DE LANGOSTA

agenciasinc.es

Las feromonas podrían ayudar a  frenar las plagas de langostas del campo español,  provocando comportamientos específicos en individuos de su misma especie. Sobre esto investiga un proyecto en el que participa el Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria (CITA), y que ya ha realizado inventarios de diversidad de especies y mapas de riesgos de plaga para la langosta mediterránea.


Plaga de langostas. Imagen:CITA

Científicos del Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria (CITA) estudian la diversidad de las especies de langostas que están produciendo daños en las comunidades autónomas afectadas y analizan las zonas de riesgo de plaga. Además, están valorando el control integrado con feromonas de la plaga de langosta mediterránea Dociostaurus maroccanus.
El trabajo se está ejecutando desde dos vertientes. La primera, biológica-ecológica, estudia las características genéticas, específicas y ecológicas diversidad de ortópteros, su interacción con el medio, las posibles causas de su expansión y la elaboración de  modelos predictivos de presencia y distribución potencial de las especies más abundantes y nocivas.
Los mapas resultantes de estos modelos identificarán áreas con alto riesgo de ser afectadas por estas plagas, lo que permitirá tomar medidas para su prevención y tratamiento.
La vertiente química pretende caracterizar la estructura y la síntesis de las feromonas de D. maroccanus y reconocer su función en el ámbito de la comunicación química de ese insecto para el control integrado de esta especie.

Catálogos de langostas

La investigación desarrollada hasta el momento ha permitido elaborar inventarios de especies de ortópteros (riqueza específica y abundancia) en las CCAA afectadas por estas plagas (Andalucía, Aragón, Castilla La Mancha, Castilla y León, Extremadura, Madrid y Murcia) y se han establecido mapas de riesgo para la langosta mediterránea (D. maroccanus).
También se han observado diferencias cualitativas entre volátiles de machos y hembras que podrían estar indicando la presencia de moléculas desencadenantes de estímulos en individuos del sexo opuesto. En la primavera-verano de 2012 se llevarán a cabo pruebas de campo, que permitan conocer el comportamiento que desencadenan estas moléculas entre los individuos de D. maroccanus.

Alternativas menos agresivas con el medio ambiente

Los procesos como el cambio climático, la desertización o la simplificación de los ecosistemas por actividades agrarias, alteran la distribución y composición de la biodiversidad y permiten la proliferación de especies oportunistas y generalistas (plagas).
La posibilidad de abordar el control integrado con feromonas, de plagas como la langosta mediterránea, supone un paso adelante en la consecución de los objetivos que las administraciones han establecido, en materia agrícola, para  disminuir el uso de insecticidas no selectivos y aumentar las estrategias de protección integrada (Directiva 91/414/CEE).
El Manejo Integrado de Plagas y el Control Biológico son estrategias preferentes, por estar consideradas como alternativas menos agresivas con el medio ambiente.
El estudio se realiza en colaboración con el Instituto de Química Avanzada de Cataluña (Departamento de Química Biológica y Modelización Molecular-CSIC), el Ministerio de Medio Ambiente Rural y Marino (MARM) y el Centro de Protección Vegetal (Departamento de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente - Gobierno de Aragón).